El sistema eléctrico contamina más por el menor peso de las renovables

El menor peso de las energías renovables durante el año pasado -hubo menos producción hidráulica y eólica- ha incrementado el efecto invernadero de la generación de electricidad en el país: las emisiones de CO2 subieron un 11%, mientras que la cantidad de residuos radiactivos de alta actividad se redujo un 5,8%.

La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha publicado los primeros datos, aún preliminares, sobre el etiquetado de la electricidad y el impacto ambiental del sistema eléctrico durante el año pasado. Gracias al etiquetado, las comercializadoras que así lo desean pueden mostrar al cliente la tecnología con la que generan y ofrecer, por ejemplo, energía 100% renovable y respaldada por Garantías de Origen.

Según los datos de la CNMC, la menor participación de las energías limpias -pasaron de suministrar el 40,6% de la electricidad al 35,3%- ha permitido que las termoeléctricas de carbón y gas operen más horas -un 20,5% y un 21,1% más, respectivamente-, con el consiguiente aumento de las emisiones de CO2. La presencia de la nuclear fue ligeramente inferior -pasó del 20,3% al 20,2%- lo que redujo la generación de residuos radiactivos.

La electricidad más sucia

Atendiendo al tipo de electricidad que las empresas comercializan a los clientes finales, el mix de generación más sucio corresponde a las comercializadoras de referencia -las grandes eléctricas operando reguladamente y facturando el Precio Voluntario al Pequeño Consumidor– y aquellas comercializadoras que no han solicitado participar en el sistema de Garantías de Origen de la electricidad. En la actualidad, hay más de 300 comercializadoras registradas en la CNMC y sólo 65 participan en él, si bien este número crece con rapidez: en 2014 fueron 41 y casi la mitad, 35, en 2013.

Las grandes eléctricas, operando en el mercado libre, ofrecen una energía mucho más limpia. La que menos impacto ambiental provoca es Iberdrola; aunque el peso de las renovables en su mix bajó del 71,8% en 2014 al 55% el año pasado, sólo emitió 0,2 kilogramos de CO2 por kWh; su generación de residuos radiactivos también fue la menor.

Las comercializadoras más limpias son, obviamente, las que venden sólo renovables, como Acciona o Gesternova.

A continuación se sitúa HC Energía (EDP), seguida por Gas Natural Fenosa y, en último lugar, Endesa. Las dos últimas tienen mayor participación del carbón: 22,5% y 24,4%, respectivamente.

Las comercializadoras más limpias son, obviamente, las que venden sólo renovables, como Acciona o Gesternova.

Artículo publicado por Tomás Díaz en ElEconomista el 29 de marzo de 2016

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