Renovables, “estamos ganando”

Artículo publicado por nuestro presidente José María González Vélez en ElEconomistaEnergía

Recientemente coincidí con Claude Turmes, eurodiputado luxemburgués, ponente de la Directiva de Renovables en vigor y firme y constante baluarte en defensa de las renovables en Europa, y al manifestarle mi preocupación sobre la situación de las renovables en nuestro país concluyó con mucha determinación: “José María, estamos ganando”.

Efectivamente, si elevamos nuestro observatorio y nos abstraemos de la actuación de los gobiernos presididos por el Sr. Rajoy, tenemos que convenir con Turmes que, efectivamente, estamos ganando. En el mundo, la mayor parte de la potencia que se instala es renovable. Y así será en el futuro en mayor cantidad.

La única fuente de energía que podría competir con las renovables es la energía de fusión, que no niego que pudiera tener aplicación comercial, pero en los más de 30 años que llevo en el sector eléctrico la fusión siempre ha sido la energía del futuro. Y sigue siéndolo. Parece que nunca llegará a ser la del presente.

La nuclear de fisión, sin inmensas ayudas a la inversión y al soporte de sus externalidades, es mucho más cara que cualquiera de las renovables, además de innecesaria, sin entrar a valorar sus gravísimos perjuicios medioambientales, no resueltos y no compensables por la no emisión de gases de efecto invernadero.

Usos más nobles para el petroleo

El petróleo tiene usos mucho más nobles que quemarlo con una eficiencia energética menor del 20 por ciento y el gas ya presenta un futuro en declive. El argumento de que es necesario como energía de respaldo tiene cada vez menos sentido. Un futuro prácticamente 100 por ciento renovable es posible.

Sin duda. Posible y deseable. Las centrales construidas deberán quedar únicamente para funcionar en caso de emergencia. Exclusivamente. Por eso digo que el futuro será prácticamente renovable, porque hacerlo con garantía de suministro 100 por ciento incrementaría los costes de manera inadecuada.

Un futuro prácticamente 100 por ciento renovable es posible. y deseable. Las centrales construidas deberán quedar únicamente para funcionar en caso de emergencia

Si se hubieran dedicado los inmensos recursos para investigar y desarrollar la energía nuclear y/o fósil, quizá -quizá no, seguro las renovables hubieran recorrido su curva de aprendizaje mucho antes y nadie en su sano juicio se atrevería a afirmar que son caras. Quien afirma su carestía hoy miente conscientemente.

El precio de la energía dentro de diez años, con la entrada de las renovables en los sistemas y el menor peso de las energías convencionales, se abaratará, solo por el mero hecho de que los costes variables de generación de las energías limpias se acercan mucho a cero y los costes de instalación se han reducido considerablemente. Sí, vamos ganando.

 

Evolución potencia solar instalada en el mundo

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